martes, 23 de agosto de 2011

Rescate

Habían pasado dos días, dos largos y dolorosos días.
María estaba arrumbada en un rincón, sedienta, hambrienta. Le ardían los ojos de tanto llorar.
¿Qué sentirás tu?
Miró al otro extremo de la estancia, un niño amarrado en una cama dormía, o al menos eso esperaba María... solo deseaba que estuviera vivo.
Un estruendo se escuchó en los pisos de arriba. Se hizo bolita tratando de protegerse, tenía miedo, estaba débil. Su pequeño cuerpo estaba lleno de golpes, sus rodillas estaban raspadas y su cabello lleno de sangre seca. Su vestido azul de conejos estaba sucio, roto y manchado de sangre y sudor. El lugar apestaba... y comenzó a llorar.

***
-¿A dónde vas?
Preguntaba Erika a su esposo.
-A terminar algo pendiente.
Manuel fue abrazado por su esposa. Poco sabía del pasado de su alma gemela y así lo había aceptado.
Jorge cargaba a Elisa y miraba a la feliz pareja, sentía envidia y a la vez asco. Mientras, la bebe jugaba con el cabello de su tío y reía; intentando llamar la atención de Jorge. Pero él no se atrevió a mirarla.
-Cuídate.
Dijo ella antes de cargar a su hija y después de abrazarlo fuertemente y regalarle un beso en la frente. Podía ser que esa fuera la última vez que lo viera.
-¿Traes todo?
Preguntó el mayor al menor mientras se alejaban de la casa.
-Eso y un poco más... acabemos con esa gorda.
Manuel miró de reojo a su hermano; no parecía un adolescente. Sabía, por experiencia, que los "castigos" de su madre eran el origen de su deplorable estado. Parecía un vándalo de 28 años, desnutrido y golpeado por la vida. En su mirada ya no había inocencia ni esa energía que tienen los chicos de su edad. Inexpertos casanovas que arriesgan todo por conseguir un beso o un gol en el partido de las cinco de la tarde...
-No vamos a matarla.
-Tu no, pero yo si.
Jorge daba miedo, su determinación asustaba y preocupaba.
-No dejaré que vayas a la cárcel.
-Después del infierno en esa casa, la cárcel no es nada.
Manuel cargaba con una cruz muy grande por el abandono de sus hermanos. Si tan solo hubiera regresado por ellos.
***
Karla era la madre de María; caminaba en círculos en la sala mientras su esposo fumaba en el comedor. Policías entraban y salían de la casa, hacían preguntas y se retiraban. Nadie sabía dónde estaba la niña.
La madre, destrozada, se hundió en el sofá y comenzó a llorar. Su esposo se levantó y caminó a ella.
-Hay que ser fuertes...
-¿Y ella? ¡Oh, Eduardo! Sabes que llora cuando se pierde en el supermercado al final del pasillo.
Eduardo abrazó a su esposa. Él era la cabeza de la familia, quien proveía de alimento, vestido, casa y protección a su familia... y había fallado.
La radio de uno de los policías transmitió un ruido muy raro, del aparato salían ruidos extraños y todo el cuerpo salió de la casa. Dejando a Karla preocupada y a Eduardo rompiéndose por dentro mientras mostraba una figura exigente, tenía que ser el soporte de su mujer.
***
-Aquí es...
Manuel miró la casa, tenía años que había escapado de ella. Pocos eran los recuerdos agradables en la misma. Una infancia donde su madre siempre lloraba y su padre solo llegaba para golpearla, insultarla y violarla. Por más que intentó animar a su mamá, ella lo maldecía o lo mandaba a su recamara. Lo castigaba por todo.
Sólo cuando salían a la calle, era amable con él.
El nacimiento de Jorge solo empeoró las cosas. Recuerda muy bien cómo ella intentaba arrancárselo con ganchos. Terminando en el hospital con la excusa de que se había caído en el sótano, en donde no había escombrado, el doctor sabía que no era así y sin embargo disimuló lo contrario... Manuel había alertado a las autoridades cuando vio a su madre sangrar, eso le costó una buena golpiza.
Ambos creían que Toño cambiaría las cosas, era más amable y reía más... cuando llegó la carta de papá, mamá cambió y jamás volvió a ser la misma. Su carácter y cuerpo cambiaron de manera drástica.

Tenía miedo... no quería entrar a esa casa que le traía tan malos recuerdos.
-Manuel... vamos.
Jorge lo miraba, tenía ya las pinzas en las manos y un pie por las escaleras de la entrada trasera...

irazu
Continuará...

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