Tenía a su presa en la mira, llevaba cuatro noches persiguiéndola pero por alguna razón siempre escapaba justo cuando tiraba del gatillo, cuatro noches en las que se había rendido y había regresado a su casa con la ira en la boca del estómago, cada que abría la puerta y regresaba con las manos vacías era un recordatorio de su fracaso.
Hoy no había luna que lo alumbrara, estaba solo con su experiencia, solo con su rencor, solo con su decisión a terminar su tarea a como de lugar, por ello cuando vio al ave posarse en la rama del viejo sauce calmó toda ansia por querer disparar y respiró profundo, mezclándose con la tierra, regulando el palpitar de su corazón para que se confundiera con la maleza, se fundía con la naturaleza solo para conseguir su propósito: llevarse a su presa a la casa, terminar con ella.
Tenía un plumaje hermoso, hoy que no había mas que las estrellas se podía admirar mejor su belleza, era un ave extraña de la cual pocos hablaban, incluso se dudaba de su existencia, un ave que solo alza el vuelo en la noche, de belleza sublime que se admira más en la oscuridad. Él se había obsesionado con sus historias y la buscó durante meses, cada que se sentía perdido recordaba las palabras de los más viejos.
<<Ella es capaz de darle sentido a tu vida>>
La primera vez que la vio quedó hipnotizado, la admiró durante un par de horas, la forma en la que movía sus alas, aquella gracia, fue ahí cuando se decidió a tenerla, las siguientes noches fueron una tortura, cada que la encontraba ella se ponía a la vista de él, presumiendo sus movimientos, volando a la parte más alta del sauce; cuando disparaba ella se perdía de su vista, era como si se burlara de él.
La admiración que sentía se transformó en coraje, el gusto por verla se convirtió en ansiedad por capturarla, su obsesión lo cegó y no le permitió embriagarse por las respuestas que había en su vuelo.
El silencio reinó en el lugar y él sabía que era su señal, se había convertido en la nada. Un casquillo bastó esa noche, una explosión que terminó con una vida, cayó con tanta gracia pero ya era solo un envase vacío...
iRazu*