domingo, 30 de diciembre de 2012

Memorias


Miraba el mar, como se rompían las olas de una forma tan silenciosa que asustaba... quería recordarlo tal cual lo observaba aquella tarde, como los hilos de sol se hundían dejando rastro en la sal de la superficie... sintió miedo por no contar con algún objeto que grabara aquel momento más que su memoria; frágil bastarda que, bien ella sabía, no duraría
***

Aquella mañana inició como toda rutina, un despertador ruidoso, esas pocas ganas de levantarse y los rayos del sol golpeando su rostro...

<<Levántate>>
decían...

Era una mañana como cualquier otra de un día de descanso, un domingo sagrado que urgía la pijama y el sudor de la noche anterior. Leía el periódico sin prestar atención mientras mordía su pan tostado. Había olvidado prender la radio, había olvidado cargar las pilas del despertador, olvidó alimentar a los peces; solo estaba ella, mordiendo una rancia tostada, leyendo noticias del mes anterior, porque había olvidado tirarlo a la basura.

-¿Qué día es hoy?

Se preguntaba en voz alta mientras se cepillaba frente al espejo.

El reloj marcaba las horas, los minutos se escondían en el drenaje y los segundos jugaban con sus arrugas.

-Mañana es el cumpleaños de Damian, hay que comprarle un regalo...

Se decía ella sola, mientras lavaba los trastes.

La noche calló como llegó el amanecer, el despertador no se preparó para el siguiente día: olvidó prenderlo. La caja de cereal seguiría humedeciéndose: olvidó meterla en su estate. Las cobijas seguirían oliendo a polvo y su almohada sería la única que recordaría que Damian cumplió años hace cuatro meses, que la guerra fría ya había terminado, que el polvo de la sala seguiría acumulándose, que en la pecera sólo hay cadáveres, que ella estaba sola y seguirá olvidando, así como las olas se rompen al llegar a tierra, pero desaparecen después de un rato...

iRazu*

lunes, 17 de diciembre de 2012

Filo...

¿Cómo explicarte que dentro de mi hay un monstruo?
Uno que desea tu sufrir, que anhela hacerte daño, que solo espera verte llorar.
¿Cómo contarte de la existencia de este pequeño demonio, con garras afiladas y dientes inundados en veneno, mirada asesina, con púas en lugar de poros?
Si no crees en su existencia, dudas de su ser... y eso es lo que más la alimenta, a la bestia que solo busca pretextos para lastimarte...

***

-No puedes dejar que te domine por completo.

Ahí estaba mi única amiga, la única persona que sabía de mi secreto, aquella que, tal vez no siempre está ahí, pero lo está en los momentos más oportunos. Tenía miedo, necesitaba un abrazo, pero ella mantenía la distancia... <<no le gustan>>, tuve que repetirme en mis adentros.

-Me siento tan sola...

-Lo sé...

Apreté la mandíbula e intenté respirar hondo, ignorando la sangre en mis dedos.

-Debemos irnos antes de que alguien venga.

Asentí con la cabeza y huimos de aquella escena; corríamos mientras sentía como se introducía el aire helado de la madrugada, cortando mis entrañas, así como la pequeña bestia que habita dentro de mi. No puedo hacer nada, no puedo deshacerme de ella... así como ella ha herido a otros, me ha protegido... estoy en deuda con ella.

iRazu*

La espera terminó

Hoy, querido lector, te invito a que abras la puerta a las memorias que han acompañado mis noches eternas, las noches de muchas y la...