Dime dónde te encuentro
porque mis pasos son cansados
y mi vista se encuentra agotada;
dime dónde te siento
si las palmas de mis manos son duras
a causa del trabajo bajo el sol;
dime dónde te encuentro
ahora que no me queda nada...
***
Y en la penumbra, tumbada boca arriba, escuchado solamente su respiración entrecortada, sosteniendo su abdomen húmedo y pegajoso, el dolor era tan agudo que había dejado de sentirlo mientras se debilitaba; pronto los latidos de su corazón dejaron de retumbar y quedó solo la figura inerte de su pálido cuerpo.
Diez horas después se imprimiría su nombre en la lista de obituarios de la ciudad, una página después de los anuncios de ocasión, aquella tarde todo se había reducido a unas cuantas letras cursivas pidiendo acompañaran al sepelio de aquella noche.
Todos se preguntaban la causa tan prematura de su partida, era joven, sin una vida agitada que presumiera algún riesgo. Algunos se aventuraron a decir que había sufrido un asalto a pesar de que en la escena tenía todas sus pertenencias, incluida su cartera con algo de efectivo dentro. Tal vez algún amante furioso, algún amigo que se sintió traicionado... nadie sabía a ciencia cierta lo que había provocado su muerte, me atrevería a decir que ni siquiera ella, quien ahora permanecía dentro del ataúd de madera, su piel lisa y perlada resaltaba gracias al rubor con el que la habían maquillado.
Una pequeña niña se había acercado a la caja, apenas y alcanzaba a ver cuando se paro de puntitas, sosteniéndose del filo con ambas manos. Aquellos que se encontraban cerca consiguieron escuchar su pequeña voz preguntándole al cuerpo sin vida por los crayones que habían usado hace una semana, quería hacerle un dibujo mientras esperaba que despertara. Un sollozo y un par de murmullos se escucharon después de que el padre fuera por la niña y se la llevara lejos; "ella no va a despertar"...
***
¿En dónde te encuentro?
Ahora que no quedan lamentos para recordarte lo corta que fue mi vida
...
iRazu*
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