sábado, 28 de diciembre de 2013

Polvo de hadas

Abrió los ojos lentamente, la luz del sol quemaba la vista, sentía como si hubiera dormido años. Giró sobre si misma para cubrirse con las cobijas y fue ahí donde se dio cuenta de que no estaba sola, ya que algo o alguien impedía que pudiera taparse.

Le dio miedo, no quería girarse y ver quién estaba a sus espaldas, intentó recordar qué había pasado la noche anterior, a dónde había ido...

"Piensa... piensa... ¡Carajo! ¡Recuerda!"

Sintió como la otra persona se movía, sudó frío, sintió un escalofrío recorrer su espalda.

-¿Qué hora es?

Esa voz, dulce, somnolienta, como el timbre de una campana pequeña que es tocada con pereza, la reconoció al instante.... ¿Qué hacía ella en su cama...? es más... ¿Por qué compartían la cobija?

Suspirando de alivio, se giró para ver a su amiga, tenía el cabello enmarañado y alborotado, pequeños rizos pelirrojos se enredaban con sus pestañas.

-Campanita... -murmuró ella- ¿Volviste a escabullirte?

Capanita abrazo a su amiga y la apretó fuerte, inhalando el aroma matutino de la dueña de la recamara.

-¡Para, me haces cosquillas!

-Pan, eres tan sensible... que me pregunto que pasaría si...

Enseguida, le mordió el cuello, Pan se sonrojó e intentó apartarla, sintió miedo por el simple hecho de gustarle. Pero Campanita la agarró de las muñecas, poniendo las manos de Pan sobre su cabeza, situando su cuerpo sobre el de su presa.

-Perdóname.

Dijo mirándola a los ojos antes de robarle un beso, no se atrevía a decirle que aquella noche entró en su recamara por la ventana esperando encontrarla despierta y poder confesarle sus sentimientos pero, que al verla dormida, prefirió meterse bajo sus sábanas y abrazarla, no podía, no aguantaba seguir sintiendo esa agonía, no podía pensar en nada más que en ella...


***
iRazu

Nota: Rayos, me perdí por mucho tiempo, y no se cuanto dure mi regreso, espero que por mucho tiempo... aunque aún tengo mis reservas de que alguien me siga leyendo. Hubo muchos cambios en mi vida (que son el pan de cada día, pero que no deja de afectarme), intento reencontrarme y seguir haciendo lo que más me gusta, escribir... si alguno de ustedes se anima a dejarme algún comentario, se los agradeceré de corazón.

miércoles, 17 de abril de 2013

Cazador


Me haces falta, dentro de este frío abismo que se refugia dentro de mi pecho; haces falta debajo de mi cama, dentro de los rincones más oscuros de mis pesadillas; extraño ese llanto que estremece las cuerdas internas de mi alma, aquellas que te reclaman como mía...

¿Dónde estás?
***

La Luna amenaza todas las noches con destruir mi techo y aplastarme si sigo con esta melancolía; le río bajo porque conozco sus manías, pero no puedo evitarlo, a veces las lágrimas se asoman, otras veces son suspiros con un extraño sabor a cítricos. Y fue así como el cielo nocturno se llenó de estrellas, pequeñas hadas que vienen a presenciar mi desgracia, todo por no correr lo suficientemente rápido detrás de ti, todo por darte ventaja...

¿Qué sería de mi si aquella tarde que se rompió la puerta hubiera sido capaz de retenerte a mi lado? No sería capaz de verte a los ojos, las cadenas no me dejarían dormir y tus constantes quejidos provocarían que  deseara solo cortar tu lengua para callarte... pero no soy así, ya no... tu escapaste de la jaula.

La bestia en mi interior te reclama como suya, no se cuanto tiempo pueda detenerla, desea venganza, cobrar todas las noches en vela que permanecimos esperando ver tu silueta en la penumbra; ese anhelo de apretarte contra mi pecho y escuchar tu respiración...

¿Dónde estas?

Sé que algún día voy a encontrarte, será en ese momento que la Luna deje de burlarse cuando le muestre de lo que soy capaz; de lamer tus lágrimas y acurrucarte en mi regazo, creando ese mundo que sea solo de las dos. En donde tu no puedas escapar y en el que yo provoque que se erice tu espina dorsal.

Sé muy bien que en algún momento te voy a atrapar.

iRazu*

miércoles, 20 de marzo de 2013

Podrida

Los cristales se rompieron alrededor de la figura de porcelana, tenía un sabor ácido y quemaba en el esófago, no tardé en vomitar. Había una mancha marrón fétida en el suelo, marrón como la sangre podrida que lleva tres meses pegada a la superficie sin limpiar, después de que las ratas y las cucarachas miaran sobre ella.

¿Qué tan delgada es la línea que hay entre la simpatía y la aversión?

Ayer hablabas del viento soplando la nube en forma de oráculo y hoy simplemente guardas un puto silencio que estresa, esa sensación de desagradarte, pero insistes que no piense así... y ya no sé cómo llamar tu atención, al contrario, solo obtengo reclamos, haciéndome sentir más mal de lo que ando, cuando solo buscaba valor para decirte cómo me siento...

Ese es otro de tus reclamos: "no dices nada, te aguantas". Pues adivina, maldita muñeca de trapo, no te tengo confianza. Y ya me cansé, de buscar pretextos para seguir a tu lado, de defenderte ante los ojos de los cuervos, de permanecer bajo los rasguños del tigre dentro de mi estómago.

Si me vuelves a preguntar qué es lo que quiero, respondería que deseo estar lejos de ti, encontrar las fuerzas para enterrarte en el infierno y no sacarte jamás, dejar de definirme por las puñaladas que deseo darte en el pecho y simplemente hacerlo, borrarte, simplemente desaparecerte...

Te quiero lejos...

miércoles, 13 de marzo de 2013

Paréntesis

Quiero compartir algo con ustedes... he estado ausente, muy ausente... la escuela, el trabajo, los cambios, los ánimos, las responsabilidades... la inspiración que llega y se va volando cuando creo alcanzarla... la manía de querer dedicarme a esto, ver que me falta mucho por desarrollar y a veces la sensación de que no tengo tiempo...

No puedo decir que la paso mal, es normal, con altibajos, sonrisas y enfados, carencias y suspiros, meditaciones en el transporte camino al trabajo, sueños para ir a la escuela, fuerzas para llegar a casa... espero poder graduarme este cuatrimestre, quitarme el enfado de las tareas y la presión de la escuela... espero poder escribir, terminar la historia del ático y regalarles un poco de mi alma...

Abrazos en las nubes.

domingo, 13 de enero de 2013

Envidia


Se que todo puede ser provocado por mi imaginación, ese sentimiento de abandono y cierto rechazo; una molestia causada, un desdén desmotivado... Pero luego recuerdo vagas palabras que creo se pronunciaron en otro universo, aquel discurso en el que indicabas una falta de molestia, tu tranquilidad, lo noté de cierto modo como insensibilidad y te envidié; envidié con tanto remordimiento el sentir tanto, el pensarlo demasiado, enredarme en un limbo que tu dices tranquilo.

Sola, en una penumbra familiar, la desesperación se apodera de unas manos sin voluntad, el cristal golpeando las paredes, el crujir de nudillos entre telas hechas rocas, mares regándose en plumas, colmillos mezclados con garras, desesperación, desilusión...

¿Y todo para qué? Si tu pequeño ser ha indicado no ver problemática alguna, es imaginación mía, creaciones de sombras irrumpiendo en pesadillas...

Envidio tu tranquilidad, tu indiferencia, tu forma de ser...

¿Por qué siento cada día que me desgarran el estómago, dejando que los ácidos carcoman mis hueso? Un vientre inflamado y ojos cansados de despertar... ¿por qué no puedo ser como tu?


iRazu*

La espera terminó

Hoy, querido lector, te invito a que abras la puerta a las memorias que han acompañado mis noches eternas, las noches de muchas y la...