domingo, 13 de enero de 2013

Envidia


Se que todo puede ser provocado por mi imaginación, ese sentimiento de abandono y cierto rechazo; una molestia causada, un desdén desmotivado... Pero luego recuerdo vagas palabras que creo se pronunciaron en otro universo, aquel discurso en el que indicabas una falta de molestia, tu tranquilidad, lo noté de cierto modo como insensibilidad y te envidié; envidié con tanto remordimiento el sentir tanto, el pensarlo demasiado, enredarme en un limbo que tu dices tranquilo.

Sola, en una penumbra familiar, la desesperación se apodera de unas manos sin voluntad, el cristal golpeando las paredes, el crujir de nudillos entre telas hechas rocas, mares regándose en plumas, colmillos mezclados con garras, desesperación, desilusión...

¿Y todo para qué? Si tu pequeño ser ha indicado no ver problemática alguna, es imaginación mía, creaciones de sombras irrumpiendo en pesadillas...

Envidio tu tranquilidad, tu indiferencia, tu forma de ser...

¿Por qué siento cada día que me desgarran el estómago, dejando que los ácidos carcoman mis hueso? Un vientre inflamado y ojos cansados de despertar... ¿por qué no puedo ser como tu?


iRazu*

La espera terminó

Hoy, querido lector, te invito a que abras la puerta a las memorias que han acompañado mis noches eternas, las noches de muchas y la...