domingo, 26 de febrero de 2012

Poder milenario

Lo que les contaré a continuación es información clasificada, sobre un poder legendario, tan antiguo que en unos años más se desconocerá su origen y, es por este motivo, que les revelaré el secreto.
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¿Se han preguntado alguna vez por qué el transporte público, ya sea camión, combi o taxi, los aturde con las altas? Apagando y prendiéndolas una y otra vez, cegándolos. Pues bien, pocos conocen el motivo, hasta ellos lo ignoran; pero este método es un intento de brujería, hipnotismo para ser exactos.

En la antigüedad se utilizaba esta técnica para hipnotizar al enemigo y, con éste aturdido, garantizar su victoria. Se han usado un sin fin de artefactos, desde lámparas de mano, candelabros enormes, hasta velas; éstas últimas eran más difíciles de manejar, es por ello que se inventó la bombilla. No se crean que fue para hacer más práctica la vida del ser humano, no ¡que va! Realmente fue para perfeccionar este arte de engatusar a quien quisieran.

Pero ustedes se preguntarán ¿quién fue el primero en utilizarlo, en descubrirlo? Fue nuestro creador, sí, él mismo.

Todo se remonta a la era de las cavernas, cuando el lenguaje aún no había sido inventado y no se había descubierto el fuego, fue una noche de tormenta, la primera, de hecho. Todos se refugiaban en una cueva, tenían miedo ¡jamás habían presenciado que el cielo se cayera en mil pedazos! Porque para ellos así era, lo que había arriba, sea lo que lo mantuviera allá, se había roto y ahora se caía y destruía todo a su paso.

Comenzó con un fuerte viento, luego siguió la lluvia y, por último, el rayo; y el rayo vino con el trueno, dejándolos sordos. Sólo podían ver los relámpagos, luces que se prendían y apagaban en la oscuridad. Dios estaba jugando a ser Zeus antes de su creación y consiguió su cometido: muchas vidas se perdieron aquella noche, los que se creían más fuertes subestimaron el poder y caminaron al barranco, siguiendo las luces, para después saltar; habían quedado dentro del hechizo de este poder milenario -que apenas comenzaba- y murieron.

Ahora, utilizar esta fuerza ya no se hace con los motivos que antes, los choferes sólo quieren atraerlos para cubrir su cuota, pero no saben cómo hacerlo, por eso no tienen mucho éxito.

martes, 21 de febrero de 2012

cárcel

El grito se escuchó por toda la casa, el eco viajo a través de las paredes, infestando cada rincón: las habitaciones frías, los baños llenos de humedad, los pasillos empolvados y las paredes roídas por el tiempo; las escaleras, que crujían sin ser pisadas, notaron el cambio en el ambiente, las ventanas temblaron pero las puertas no le dieron el paso.
Duró unos cuantos segundos, que parecieron eternos, el grito nunca bajó de intensidad ni subió, permaneció agudo hasta que perdió el sentido... y luego todo fue silencio.
Cada tarde era lo mismo, siempre a la misma hora, un grito se liberaba del ático pero seguía permaneciendo en aquella casa, era prisionero y no recordaba el motivo de su condena; en su memoria, siempre ha sido así, paredes viejas, maderas sueltas, muebles desgastados, capas de polvo que sobrepasaban los sueños, ya ni los ratones rondaban el lugar, a nadie le pertenecía aquel monasterio olvidado... era de la soledad.

*irAzu*

sábado, 18 de febrero de 2012

en gustos, se rompen géneros

Esta noche, al llegar a casa, encendí la tele y encontré la segunda parte del Rey León, me emocioné como niña a pesar de que no es una gran película -no le llega ni a la sombra de la primera, típico-, pero hubo algo curioso que descubrí.
Empezando por bromear de que pintan a estos leones muy, digamos guapos, culpando a disney de una posible zoofilia; luego me dije: sería buena idea dibujar la versión humana, así no me sentiría tan culpable -los tabús nos dominan y aún sin ellos no es algo de mi agrado-. Kobu, un chico robusto, alto, piel morena, cabellos y ojos oscuros como el carbón, lo imaginé, lo saboree y luego seguí con su personalidad: joven proveniente de una familia conflictiva, sin amor -o al menos así dice la canción-; fue inevitable, recordé a un chico que me gustaba; prácticamente tenía las mismas características... ¿Será acaso disney (o productos consumidos en mi infancia) una influencia en mis gustos? Leanse ideales a ser, a tener, hablando en pareja; ese gusto mío por querer al chico conflictivo en más de una ocasión.
Y luego, me fije en el perfil, siempre había dicho "prefiero a los morenos" cuando era niña y, retomando los personajes de este monstruo mediático, Aladdín es otro de mis favoritos... no se, fue algo... curioso.
Empecé a divagar y a divagar, el hecho de ver historias de amor tan elaboradas, que esperas que tu vida sea así; a mi edad me queda claro que no son reales (lo aprendí a las malas), pero aún seguimos suspirando... sí, suspirando al ver a dos leones cantando y luchando por su amor...

Reí, fue lo más inteligente que se me ocurrió en su momento, conflicto entre sentimientos y el discurso de mi maestro de cine hablándonos sobre la manipulación de esta gran empresa... seguí riendo... en definitiva, ésto solo se quedará en recuerdos, mis gustos han cambiado afortunadamente...


Ésta soy yo

viernes, 17 de febrero de 2012

grita conmigo

Quiero gritar tantas cosas, entre ellas, este sentimiento; algunos dicen que es prohibido, algunos le quitan crédito, otros escupen sobre él, yo tan solo suspiro, me hago pequeña, escucho los insultos e intento rematar, a veces sin resultados, suelen rebasarme en número, pero jamás evitarán que diga lo que pienso y profese a favor de lo que creo.

Quiero gritar tantas cosas, entre ellas, este sentimiento; uno que corroe el alma, me envenena por dentro, intoxica mi mente metiendo sueños como un virus, uno que anhela por arrancarte la cabeza del cuello y rematar con tu pecho, dejarte sin aliento, dejándote como un niño indefenso que llora ante la humillación... es culpa de ese veneno.

Quiero gritar tantas cosas, entre ellas, este sentimiento; aturde como la luz más fuerte en medio de la oscuridad, una presión que rebasa los límites y se manifiesta físicamente, como si el cuerpo fuera a romperse y, sin hacerlo, duele más.

Quiero gritar... por el amor, el abandono, la presión, la euforia, los celos, la amistad, el engaño, la realidad, los sueños, las fantasías, las desilusiones, las maldiciones, los encantamientos, las fábulas, las mentiras... quiero gritar...

Ésta, soy yo

No es una historia más

El estrés acumulado es una mala idea para intentar trabajar, así es como he estado los últimos días, semanas y a veces hasta siento que pasan meses; agobiada por una carga de trabajo que yo misma elegí, asfixiándome lentamente al grado que ni escribirle a la noche puedo... así que pensé escribir sin intentar escribir una historia, porque me imagino que a varios de ustedes les ha pasado.

Sentir que se ahogan en un mar amargo, tan oscuro que es imposible divisar alguna respuesta. Los últimos días han sido quejas; quejas de que no puedo con mi trabajo, que no soy capaz, que no me gusta lo que me toca realizar, el auto sabotaje en su máxima expresión. Mis amigos me dicen que hay solución, y yo me digo... estoy estresada por los trabajos que se necesitan entregar, los compromisos hechos, si elimino el estrés estaré tranquila... pero para eliminar el estrés necesito terminar de trabajar, y me encuentro bloqueada por el estrés que no me permite ni escribir: todo se vuelve un círculo sin fin.

Admito que he tenido ganas de llorar, en mi arranque de "soledad" y auto compasión, me he sumergido en un abismo tan frío y penetrante en el cual solo oigo zumbidos, truenan los oídos, me duele la cabeza, me quedo sin hambre y luego regresa ésta atacando mis intestinos sin piedad... quiero llorar y ya lo he hecho varias veces.

Llorar de coraje, de tristeza, desilusión, resignación; de un odio que me consume más allá de los huesos; llorar como un niño, la nostalgia me encara... ser un niño, correr sin importar si caigo o no y, si lo hago, admirar la herida y retarse a si mismo a tocarla, jugar, solo jugar a querer ser grandes sin imaginar que es más que una fantasía.

Hoy, admito, entré en conflicto. Caminando por los pasillos de mi escuela y encontrando a las personas que aquí conocí; son agradables, me digo, me sienta bien su presencia, la risa, las anécdotas, que te cuenten sus experiencias. Subí a realizar mis labores y recordé varias cosas al encontrar un correo de una conocida, de esas personas a las que admiras y deseas ser como ellas, recordé los rumores que llegaron en su momento y me dije ¿qué pasó? ¿cómo llegué aquí? Mi viaje tuvo un precio muy alto que antes no hubiera estado dispuesta a pagar, y que aún a veces me duele... pero, al compararlo, creo que vale la pena.

Ahora solo me pregunto si seré capaz de homenajear el nombre de todo lo que ha formado parte de mi, lo que se avecina y lo que está por venir... ¿te ha pasado?


Esta soy yo

La espera terminó

Hoy, querido lector, te invito a que abras la puerta a las memorias que han acompañado mis noches eternas, las noches de muchas y la...