abrazo mi cuerpo y tiemblo una vez más...
No comprendo porque tanta indiferencia,
no siento el porque tanta hipocresía,
si la vida solo da un suspiro
¿Por qué tu regalas tormentas con sabor a algodón de azúcar?
Despierto y miro tu espalda,
respiro y siento que me haces falta,
te creo y caigo en la telaraña...
La luna sonríe descarada y se burla
con completo ímpetu... ¡ni siquiera entiendo esa palabra!
Me desapego de tu recuerdo,
me desoriento de mi rechazo,
le digo al olvido que borre tu nombre de mi mente
y si en mi sufrimiento vago existe una señal,
que el fuego la consuma y sea destruida...
**uzari**
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