No hay testigo más fiel que la Luna, quien presencia todos lo que sucede hasta en el más oscuro rincón y aún así guarda silencio escondiendo los secretos en la penumbra de su rostro, ese lugar que ningún mortal ha pisado, aquel que nadie ha podido ni podrá interpretar.
***
Las calles se vistieron de fiesta aquella noche, todos danzaban afuera de casa, unos caminaban entre los coches vacíos, en cada esquina se escuchaba un nuevo canto y los niños corrían sin supervisión, todas las almas mortales se entregaron al gozo.
Josafat caminaba sin destacar entre la danza callejera, buscando llegar a casa después de un día pesado de trabajo. Cuando giró en la calle que dirigía su hogar se encontró una escalera; el ruido había cesado y de pronto ya no había ser a su alrededor. Se extrañó por aquel inusual detalle, pero sintió curiosidad de lo que habría al llegar al final, sin pensarlo dos veces dio un paso para subir el primer escalón, miró a su alrededor, no había nadie; le siguieron más pasos hasta que llegó al final de la escalera.
Había llegado al tercer piso: la estancia se extendía a lo largo dejando una impresión de infinito, un espacio abierto en dónde él se encontraba solo; siguió caminando de frente, el eco se extendía con cada paso que daba hasta que se encontró con una cama.
Una voz interior le decía que ya era hora, en silencio buscó con la mirada a su alrededor sin encontrar respuesta alguna. Metió su mano en el bolsillo, se sorprendió al notar que no estaba vacío y sacó un anillo plateado con una piedra azul; no se le dificultó ponérselo y se alegró de verlo en su dedo anular. La voz en su interior lo interrumpió, algo le ordenaba que se acostara en la cama y no dudó en obedecerla. Estando ahí no hubo tiempo para recurrir a las dudas, al cuestionamiento, a la lógica.
El silencio se manifestó como un zumbido en sus orejas, sintió que alguien más se encontraba ahí, caminando a su alrededor. Josafat sintió como alguien presionaba su frente, más no veía a nadie... <<shanamazcar...>> escuchaba una y otra vez... <<shanamazcar>>... tres voces en armonía... <<shanamazcar>>; su cuerpo se había paralizado, no podía respirar aún cuando mantenía su boca abierta, algo le impedía llevar el oxígeno a sus pulmones. Quiso moverse, intento fallido, intentó girarse sin resultado.
Un golpe interno consiguió levantarlo, había conseguido incorporarse en medio de la habitación oscura, reguló su respiración y observó a su alrededor, tomó su celular para mirar la hora... cinco de la madrugada, faltaba poco para iniciar su día. Inhaló profundo, saboreando cada bocanada de aire, se frotó las manos, estaban limpias. Se dejó caer a la cama mientras observaba las sombras en el techo.
Shanamazcar...
iRazu*
dedicatoria especial a Juan... Namaste
No hay comentarios:
Publicar un comentario