miércoles, 26 de octubre de 2016

Inside...


El sabor amargo del café recorrió su garganta después de haber tomado un sorbo de la taza, Damaris se encogió en su silla mientras miraba la fría mañana a través de la ventana. Saboreo el aroma tostado de su bebida mientras cerraba los ojos, dejando su mente en blanco.

La tranquilidad cesó en cuanto su celular comenzó a vibrar, lo miró de reojo, no deseaba contestar; volvió a aparecer el mismo nombre en la pantalla cuatro veces más, suspiró, él no se detendría. "Dejar olvidado el celular en casa" se escuchaba tentador, pero recordó la vez que lo perdió en su closet y al volver del trabajo estaba afuera la policía preguntando a los vecinos por una persona reportada como desaparecida.

Eligió llevar el aparato consigo, una voz en su interior le pedía tirarlo a la basura, otra simplemente le decía con voz tranquila que debía responder, una diferente le preguntaba por la heladería más cercana y una cuarta solo lanzaba suspiros. Trató de callarlas al momento de cruzar la calle, siempre era lo mismo: caminar y estar siempre atenta, agudizar siempre sus sentidos ya que las voces en su interior siempre la interrumpían, alguna siempre era más insistente que otra y dependía también de la ocasión.

Era como la noche anterior, mientras se miraba al espejo antes de salir aquella noche, las cuatro voces en su interior alzaban una lucha de qué debía ponerse o si realmente era necesario salir, aquellas batallas internas a veces eran divertidas, sin embargo aquella noche no lo era. Damaris tuvo que lanzar un grito interno pidiendo silencio, la cabeza comenzaba a dolerle.

Había llegado a su destino, se alegró por llegar a tiempo y se felicitó a sí misma el no haberse perdido, apenas y había lanzado aquel pensamiento cuando las voces comenzaron a hablar de nuevo, rió para sus adentros, independientemente de lo loca que se sentía era un hábito que no podía dejar.

iRazu*  

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