La abracé, quería sentir su alma, devorarla, hacerla mía, que no fuer de nadie más. me muero si la comparto, me mato si no la satisfago, es mi todo, no puedo negarlo, no puedo detener mi obsesión por ella.
Por sus ojos, sus labios partidos, sus manos rasposas, sus dedos pequeños, su espíritu de artista, su curiosidad, su voz indiferente y sus risas tiernas; lo se, es el amor de mi vida.
Su cabello es el portal de su aroma, un mar en el que me sumerjo cada noche, así como en su pechos, suave almohada, la mejor que nadie ha podido fabricar, es mi ser más preciado, mi princesa de blanco y negro.
Solo quiero pedir no separarme de ella, que las lunas no se alineen en mi contra, porque no soy capaz de soltarla, no a ella, no esta noche, ni la de mañana.
*esta soy yo*
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