domingo, 18 de marzo de 2012

encuentro

-¿Dolores?
María buscaba a su hija por la casa después de haber despertado de su siesta vespertina, la habitación estaba radiante, en la cocina un plato con comida y un vaso con agua, las escaleras empolvadas y a los azulejos del baño le faltaban brillo; María no la encontró aquella tarde.
***
-¿Elisa?
Una mujer de cabello corto y pegado al rostro se quedó quieta frente a la joven.
-¿Disculpe?
Dolores jamás había escuchado aquel nombre y no conocía a aquella extraña.
-Lo siento... es que... te pareces tanto a ella.
La joven miró de pies a cabeza a la mujer que se le acercó, parecía un fantasma, estaba pálida y se le notaban un par de ojeras bajo los ojos.
-¿Me disculpas la confusión?
La mujer sonrío de manera triste y Dolores no hizo más que sentir lástima.
-Eh... bueno, sí, supongo.
Se encogió de hombros, le incomodaba la manera en que esa mujer la veía.
-Te invito un café, para remediarlo.
La más chica aceptó, sin saber porque lo hacía, vio tanta tristeza y soledad en aquella persona que quiso ser amable.
-A todo ésto... ¿cómo te llamas?- la extraña intentaba sacar plática mientras servían un americano y un capuccino.
-Dolores... ¿y usted?
Ella bufó y sonrío ligeramente.
-Me dicen Rapunzel.
Dolores casi se atraganta con el café que con tanto cuidado tomaba para no quemarse.
-Perdón...- intentaba recuperarse-, pero Rapunzel...
-Tiene el cabello largo, lo sé... verás, antes usaba pelucas, tenía una infinidad de colores, todas siempre eran largas, sólo había sobrevivido una roja, pero al final, todas se consumieron por el fuego.
Rapunzel se perdió en la taza de café, en sus recuerdos, en ella, en el tiempo en que la amaba, en la escuela, cuando eran jóvenes, Elisa le hizo olvidar los tiempos en el convento, el militar que la violó sin piedad, de las noches en que vendía su cuerpo, de su padrastro... hasta le hizo olvidar a Ella, y las sensaciones que le provocaron.
-¿Quién es Elisa?
Rapunzel regresó de sus recuerdos, miró a la chica, se parecían tanto, quiso llorar, se arrepintió el haberla invitado.
-Tu madre se llama María ¿verdad?
Dolores asintió con la cabeza.
-¿Cómo la conoce?
Tu padre está muerto, tu tía Erika te ve con ojos de amor y dolor, tu tío Manuel no deja de comportarse extraño cada que está a tu lado...
-Espere, me está asustando...
Dolores no conocía a aquella persona, pero al parecer, ella la conocía muy bien, agarró su bolso, no estaba dispuesta a estar en aquel local con ella.
-Elisa es tu prima.
Dolores se detuvo, no sabía si quedarse o si era mejor irse.
-Eres su viva imagen.
-¿Y cómo es que no se nada de ella?
Le ofendía, que le alegara que no conocía a su familia, a una persona tan cercano como su prima.
-Está muerta, tu padre la mató.
-Usted no conoce a mi padre.
Dolores apretaba sus puños, nunca conoció a Toño, nadie le contó la historia de cómo murió; María le había contado infinidad de historias, incluyendo las de su abuela, la señora García, pero jamás le escuchó hablar de una tal Elisa y porque su padre querría matarla.
-Tu padre estaba obsesionado con ella, pero, por obvias razones, lo rechazó.
Sus pies no se movieron, quería irse de ahí, ya no le agradaba Rapunzel, ni lástima sentía.
-Elisa era mi compañera... ¿entiendes a lo que me refiero? 
Dolores decidió retirarse, no le importó comportarse grosera con aquella extraña, Rapunzel solo se dedicó a verla partir
-Perdona Elisa, por no poder estar ahí...
Rapunzel dejó escapar una lágrima, fruto de la partida de su amada.

Dolores llegó a la casa, llorando de rabia.
-¿Dónde has estado? ¿Sabes que horas son?
María le reclamaba, de nuevo había tomado, al parecer encontró las botellas que su hija había escondido, pero a Dolores no le importó y corrió a abrazarla.
-Dime que no es cierto...
Ella lloraba y su madre le acarició la cabeza.
-¿De qué hablas?
Dolores alzó la vista.
-¿Quién es Elisa, mamá?
María rompió el abrazo aventando a su hija.
-No menciones ese nombre en esta casa... ¡Está prohibido!
-¿Mamá?
Dolores tuvo miedo, se levantó del suelo y corrió a su cuarto, siendo perseguida por su madre, cerró la puerta con seguro, temió por un momento que la puerta se rompiera.
-No es verdad... no...
***
Al siguiente día, Rapunzel seguía en el mismo sitio donde Dolores la había encontrado, sus miradas se cruzaron y la pequeña caminó a la mayor, tenía tantas dudas.



irazu..........................................................................................................................................................

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