Me pinto las uñas de carmesí por el contacto con tu piel, la cual se desgarra como papel; es como enterrar los dedos en la tierra, ese olor a llanta quemada, la sensación de caer al vacío, tu mirada que se apaga poco a poco y gotas color rubí manchando tu bella alfombra.
***
Supongo que no hay palabras que puedan defenderme, no es que me haya invadido un ataque de celos, ni mucho menos que surgiera el odio de la nada, no; al contrario, fue una necesidad, algo dentro de mi lo pedía a gritos, que pedía sentir y ver la desesperación en sus ojos, era eso, para qué mentir.
Todo parece que se mueve en cámara lenta, la luz parpadeante roja y azul me causa nauseas, quisiera vomitar; solo consigo ver como personas entran y salen a la casa, fotógrafos no dejan de capturar la sonrisa inexistente en su cuerpo inerte, todo pierde claridad, todo se vuelve en grises, excepto estos guantes que mantienen calientes mis manos, su textura es más deliciosa que la seda y me recuerda justo en el momento en que clave las uñas en tu garganta; el calor se expande y siento como sube la temperatura en pequeñas zonas de mi rostro, justo donde salpicó el líquido que te daba vida, quiero bañarme en el, refugiarme en la viscosidad de tu fluido ahora inerte.
Acerco mi mano a mis labios para saborearte, retorciendo los dedos, manchando mi rostro, solo puedo notar como los policías me ven con miedo y con asco, quiero reír, demostrarles que no siento culpa, porque no es así, no es así.
Esta noche me enviaran a una celda, me condenarán por años o pondrán en juicio mi vida; no me importa, si puedo repetirlo, volvería a clavar mis uñas en tu garganta y enjuagarme en tu sangre, lo volvería a hacer.
iraZu
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