martes, 8 de agosto de 2017

Incógnita


La puerta permaneció cerrada, desconozco por cuanto tiempo, no recuerdo el primer día que estuvo así... si busco en mis memorias está justo como la veo ahora: intacta, infértil, carente de sentido... vacía. Pareciera que es un objeto que permanece en perfecta armonía con lo que hay a su alrededor, una pared descuidada por el tiempo, carcomida por la humedad, llena de musgo, fría al tacto y que desprende un aroma peculiar.

Ya no se que me da temor, si el hecho de ver aquella puerta cerrada o la simple idea de abrirla y sentir como todo al rededor se desmorona, tan frágil a pesar de su gran tamaño.

Escucho un susurro en el oído, se han vuelto constantes... cada que apago la luz y doy tres pasos escucho como si chasquearan la lengua y me escupieran una blasfemia sin sentido, tengo noches sin poder dormir por culpa de aquellas alucinaciones, o así las nombro para no entrar en pánico. Y hoy vuelvo a escucharlo, frente a aquella puerta y por un instante desearía que estuvieras aquí para abrazarme, sentirme protegida, que si el mundo se viene abajo sabré que tu estás conmigo y no me importara si todo se va al mismísimo infierno.

Pero no es así, estoy sola como en mis antiguos viajes, mostrándome dura cada que abro una puerta y me introduzco a una nueva aventura. Es difícil recordar en qué momento los cerrojos se volvieron pesados, en qué momento cada puerta se cargaba al dolor de mi espalda, en qué momento se volvió una tortura y no una fantasía... y ahora estaba ahí, frente al portón oxidado, con la incógnita de lo que habrá del otro lado.

Y fue entonces cuando la reconocí, sus detalles, el material del que estaba hecha, los grabados en el marco, había sido una puerta que había elegido no abrir después de haber pagado un precio alto por mi curiosidad, pero ahora estaba ahí, años después del primer intento, era inevitable, no podía escapar de ella... hoy es el día en el que abro esta puerta...

iRazu*

1 comentario:

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Hoy, querido lector, te invito a que abras la puerta a las memorias que han acompañado mis noches eternas, las noches de muchas y la...