sábado, 5 de febrero de 2011

De tal palo, tal astilla...

"Voy a darme un tiro en la cabeza a ver si así logran salir las ideas..."
Al parecer esa había sido la última gota, el cielo gris pero despejado indicaba que los topos podían salir de sus madrigueras para seguir con la rutina. Odiaban la lluvia porque solo interrumpían su vida monótona: despertar, desayunar, defecar, salir a trabajar, comer, defecar, seguir trabajando, regresar a casa para cenar y volver a defecar. Para que al final del día la almohada se sienta tan dura que les impida descansar.
Tommy ya se había dado cuenta de lo cansado que es ser adulto, siempre tener que mirar su reloj, el tesoro más preciado que le regaló su viejo antes de morir.
"Algún día seré como mi papá"
Chapa de oro, cadena fina que colgaba de su bolsillo, delgadas y elegantes manecillas... así era el reloj de bolsillo que le regaló su padre, igual a él, viva imagen de aquel cadáver que descansaba en el ataúd. 
El velo negro de encaje de su madre miraba con desprecio esa caja hecha con las mas fina madera que se pudo conseguir de Europa. Traje de sastre hecho a la medida para el cuerpo inerte...
Ningún lamento se escuchó en la sala, ni un suspiro, Tomas temió incluso sonarse la nariz.
Ese sentimiento de pesadez lo invadió a partir de entonces, cada que se encontraba en una sala con pura gente vestida de negro.
-Felicidades maestro.
Maestro... ya no era un simple licenciado, había subido de nivel en la sociedad, ahora era más que sus compañeros de generación que solo decidieron quedarse con su título.
Tic tac... tic tac... tic...
El reloj dejó de sonar aquella noche, el sonido del martillo golpeando el esqueleto destrozado de la maquina resonaba por toda la casa. Los cansados golpes de su madre cesaron, ella nunca había mostrado tal frustración ni cuando su padre se fue con la otra, ni cuando él reprobó un año en la preparatoria por esa nueva novia que lo traía loco, ni por el accidente del coche que casi provoca su muerte, ni en el funeral de su viejo...
Ese golpe metálico fue lo que despertó por fin su ira, y cuando la puerta al fin se abrió, el golpe limpio de la mano abierta, esos dedos huesudos, chocaron contra la mejilla del ahora maestro.
Era su misma imagen, cada día alcanzaba esa imagen que tanto ella detestaba. El ser que más amaba se convertía en el que mas odiaba.
Tomas, Tommy, cabello de tomate... sus ojos cristalinos la miraron fijamente, ella tomó el martillo junto con las manos de su hijo y golpeo duro contra el reloj de bolsillo.

*uzarI

3 comentarios:

  1. Eres grande, joder, no soy nada, no soy nada xD

    Muy bueno

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  2. Bien, todo niño quiere ser como su padre, y aunque va creciendo y viendo que no es del todo "bueno" por asi decirlo, aun asi ya esta encarrilado, pero no tiene por que seguir sus mismas pisadas, es mejor seguir su propio sendero y solo tomar los de su padre como consejos, siempre hay pasos en falso, ninguno se salva de parecerse un poco a sus padres, esta en nuestras venas

    Total, no me quiero hechar un rollote

    Asi que solo finalizare con, un buen trabajo, hay que tratar de no ser la sombra de nuestros padres, sino un arbol capaz de subsistir y dar un buen fruto

    Saludos, nos vemos ;)

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